
El Real Madrid afronta este miércoles una prueba exigente en el Estadio da Luz, donde se medirá al Benfica en la última jornada de la fase de liga de la Champions League. Mientras los blancos buscan asegurar su lugar entre los ocho mejores del torneo, el conjunto portugués llega contra las cuerdas y obligado a dar un golpe de autoridad si quiere seguir con vida en Europa.
El equipo de Álvaro Arbeloa atraviesa un gran momento. El pasado fin de semana despachó con autoridad al Villarreal en La Cerámica, con un doblete de Kylian Mbappé en la segunda mitad que colocó provisionalmente al Madrid en la cima de La Liga. Aunque el Barcelona recuperó el liderato horas después, la sensación alrededor del conjunto blanco es claramente positiva.
En Champions, los merengues encadenan tres victorias consecutivas, incluyendo una contundente goleada 6-1 sobre el Mónaco en su último compromiso europeo. Ahora regresan a un estadio especial en su historia: el Da Luz, escenario de la inolvidable final de 2014 ante el Atlético de Madrid. Curiosamente, este será el primer enfrentamiento oficial entre Benfica y Real Madrid, ya que solo se habían cruzado en un amistoso hace más de una década.
El Madrid llega tercero en la tabla de la fase de liga, pero una derrota podría complicar seriamente su panorama y obligarlo a disputar los playoffs por segunda temporada consecutiva. Por ello, sumar al menos un buen resultado será clave para evitar sobresaltos.
Del otro lado, el Benfica vive una realidad muy distinta. La derrota 2-0 ante la Juventus en la jornada anterior dejó a los portugueses en la posición 29, a dos puntos del Olympiacos, que ocupa el último puesto de acceso a los playoffs. El margen de error es inexistente para los hombres de José Mourinho.
Pese a su mala campaña continental —con cinco derrotas en siete partidos—, el Benfica ha mostrado cierta solidez defensiva, encajando menos goles que muchos equipos mejor clasificados. Además, el pasado domingo recuperó confianza con una clara victoria 4-0 sobre el Estrela en liga, cortando una racha irregular tras once encuentros sin perder.
El Da Luz será un factor clave. Los locales han ganado sus últimos cuatro partidos en casa y esperan que el empuje de su afición los impulse a lograr una victoria de prestigio ante uno de los gigantes de Europa.
En cuanto a las noticias de equipo, el Benfica llega con varias bajas sensibles: Alexander Bah, Nuno Félix y Dodi Lukebakio están descartados, al igual que Richard Ríos, João Veloso y Samuel Soares, aunque Henrique Araújo podría reaparecer. Todas las miradas estarán puestas en Vangelis Pavlidis, que suma seis goles en sus últimos seis partidos y atraviesa un gran estado de forma.
El Real Madrid tampoco está exento de problemas defensivos. Trent Alexander-Arnold continúa recuperándose de una lesión muscular y se une a las ausencias de Éder Militão, Ferland Mendy y Antonio Rüdiger. Aun así, el poder ofensivo blanco sigue siendo demoledor, liderado por un Mbappé que ya suma 11 goles en seis partidos y es firme candidato a la Bota de Oro.
Con todo sobre la mesa, el favoritismo recae claramente del lado madridista. El Benfica puede competir y apoyarse en su fortaleza como local, pero el momento y la jerarquía del Real Madrid deberían marcar la diferencia.
Pronóstico: Benfica 1-3 Real Madrid